
A finales de 2011, aproximadamente, el Ministerio de Fomento tendrá perfectamente definido el trazado completo de la A-57, la futura autovía libre de peaje que atravesará de norte a sur la provincia de Pontevedra y que unirá Arousa y la capital con la red estatal de alta capacidad hacia la meseta. El Ministerio de Fomento acaba de encargar la redacción del estudio informativo para definir los posibles trazados del último tramo pendiente: la prolongación de la circunvalación de Pontevedra desde Xeve, hasta el futuro “macronudo” previsto en Curro (Barro) y Meis, un gran enlace viario donde desembocarán la Autopista del Atlántico, la propia A-57, la autovía de O Salnés y la de Arousa, en fase de anteproyecto. La consultora que se haga cargo de este contrato de 387.000 euros, (financiados con fondos europeos) dispondrá de un plazo de 24 meses para analizar sobre el terreno las mejores opciones de itinerario de una autovía que atravesará previsiblemente las parroquias de Xeve, Verducido y Cerponzóns hasta llegar a Curro, en el vecino municipio de Barro. Se trata de la prolongación del tramo de la A-57 que corresponde a la circunvalación de Pontevedra, desde Vilaboa hasta el lugar de Pilarteiros, en Xeve, donde concluye, por el momento, a su llegada a la PO-223, la carretera de Campo Lameiro. Este remate provisional en una carretera comarcal obliga a buscar una conexión con la autopista hacia el norte, capítulo que ahora se pone en marcha. Desde la Consellería de Política Territorial, su titular en funciones, María José Caride, expresó ayer su “satisfacción” por este acuerdo de Fomento ya que se “facilita así” la conexión de la A-57 “con el importante nudo de comunicaciones de Curro cuyo proyecto constructivo está redactando actualmente la consellería”. A juicio de Caride, “esta prolongación de la A-57 facilitará una circunvalación completa a la ciudad de Pontevedra y configurará un itinerario que permitirá circular de manera ininterrumpida por autovía libre de peaje desde Vilagarcía hasta Vigo”. Nudo con contestación Ese “macronudo” de Curro, que también se extiende al concello de Meis, ha sido objeto de numerosas alegaciones de los afectados, debido al impacto que sus grandes dimensiones tendrá sobre la zona, ya que en un mimo punto conectarán cuatro grandes infraestructuras (la AP-9, las autovías de O Salnés y Arousa y la A-57) y la carretera de Vilagarcía, así como, previsiblemente, los accesos del polígono industrial de Barro-Meis. Desde el concello de Pontevedra, por su parte, también se muestra “alegría” por ver cumplido este trámite, pero se insiste en una queja ya habitual: la “lentitud” de los pasos administrativos de Fomento. De hecho, la orden para licitar este estudio informativo se dio a finales de 2007, hace casi año y medio y ahora se otorgan dos años más para elaborar el documento técnicos. Plazos igual de prolongados se mantienen para el resto de tramos de la A-57, desde O Confurco hasta Pilarteiros. Sus proyectos constructivos, previos a la licitación de las obras, no estarán disponibles hasta mediados de 2010.