La batalla que mantienen vecinos de la carretera PO-531 Pontevedra-Curro y Política Territorial terminará en manos de la Justicia. Una asamblea vecinal celebrada en Curro en la noche del miércoles decidió interponer recursos ante los tribunales de lo contencioso-administrativo e, incluso, acudir a la vía penal si llega a registrarse algún accidente en la localidad.
Los vecinos hablarán de inmediato con abogados para recurrir contra el supernudo de Curro, diseñado para conectar la autovía de Sanxenxo con la AP-9 y la PO-531 y, a más largo plazo, con las futuras autovías de Vilagarcía y de Pontevedra. Si no se hace caso a sus demandas, los vecinos acudirán también a los tribunales por la vía penal, siempre que el proyecto se realice finalmente tal como está y llegue a producirse un accidente grave para alguna persona en Curro.
Los afectados por el proyecto se oponen a que se canalice el tránsito de paso por la antigua PO-531 ya que, según dicen, fue «anulada» por los graves accidentes que había y ahora concentra buena parte de la vida social de la zona. Argumentan que van allí a la compra, a la iglesia o al cementerio y que no están dispuestos a tolerar la circulación de carreteras secundarias por la zona.
Según los vecinos, que decidieron pedir una entrevista con el responsable del proyecto, el tráfico de Mosteiro, Baión y Portas tendría que pasar por la vieja carretera y rodear la futura rotonda de acceso a Curro antes de poder acceder al supernudo proyectado.