Afectados por la PO-531cambian el corte por un paseo por el arcén

Al final no hubo corte de tráfico en la carretera de Vilagarcía. Aunque entre los afectados por el proyecto de ampliación de la PO-531 entre Pontevedra y Curro (Barro) hubo división de opiniones, ayer pesó más la advertencia de mano dura del subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, y la amenaza de dimisión que lanzó el presidente de la plataforma, Manuel Corredoira. El dirigente vecinal llegó a renunciar al cargo y tuvieron que ir a buscarlo. «Estou moi enfadado, aínda que vou pensalo uns días», dijo al acabar.

Los vecinos optaron por cambiar el corte que habían anunciado a la altura de la iglesia de Curro por una concentración y un recorrido de dos kilómetros (ida y vuelta) por el arcén. La protesta fue numerosa y según un portavoz participaron cerca de quinientas personas. La marcha en fila entre la iglesia de Curro y el bar Parada fue seguida por agentes de la Guardia Civil, que tenían instrucciones precisas en caso de que se volviera a interrumpir la circulación, como ocurrió el martes con el colapso del puente de A Barca y los accesos y salidas de la ciudad. El recorrido a pie de los vecinos provocó una circulación lenta, pero se cerró sin incidentes.

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